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martes, 26 de abril de 2011

MEDICAMENTOS VERSUS CONDUCCIÓN





Manuel CASTAÑO PARDO, 28-04-2011.

Conducir es un acto inteligente e imprescindible para controlar la actividad psicomotora, la cognitiva y conductual, acompañadas de las percepciones visuales y auditivas y, además, una previsión o anticipación ante las circunstancias que se presentan y poder ser solventadas con garantía de éxito y evitar así el accidente. En román paladín que utilizase Gonzalo de Berceo, esto significa, simple y llanamente, que conducir es una tarea compleja, no apta para cualquiera, pese a que muchos piensen, por el hecho de tener el Permiso de Conducir, que este nivel intelectual se presupone, al igual que el valor en la mili.
Si además de estas dificultades en el complicado mundo de la conducción, le añadimos otros ingredientes, como son el consumo de fármacos, las probabilidades de sufrir accidentes se incrementan considerablemente. Los fármacos, asociados a la conducción, pueden ser un factor de riesgo importante. ¿Quién no está tomando algo para ayudar a superar algún fallo visual, auditivo, locomotor, cardiovascular, hematológico, renal, respiratorio, metabólico, nervioso, mental… u otras tantas enfermedades reales o imaginarias? ¿Cuántos somos conscientes de la incidencia del medicamento a la hora de conducir con seguridad? ¿Por qué los Centros de Reconocimiento no son más exigentes con los pacientes que llevan la farmacia a cuesta y que solicitan la renovación de su permiso de conducir? ¿Por qué sólo en el 12% de las cajas de los medicamentos aparece una información específica y eficaz sobre los riesgos viales que supone el consumo de esos fármacos?
Antiinflamatorios, analgésicos, tranquilizantes, ansiolíticos, somníferos, antidepresivos, antihipertensivos, antihistamínicos y antipsicóticos... son fármacos con un consumo creciente entre la población. En España, los datos del Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías señalan un incremento del consumo de tranquilizantes, sedantes y pastillas para dormir con receta médica, habiéndose duplicado su uso prácticamente. Los datos de investigaciones al respecto, aportan que un 40% de los fallecidos en carretera, daban positivo por consumo de alguna sustancia. El 6,97% del total había consumido psicofármacos. En peatones, el 33% de los fallecidos había tomado alguna sustancia y el 11,3% del total daba positivo para algún psicofármaco (DGT, 2008).
Visto lo cual, uno se puede imaginar lo que supone tener conductores medicados, sin control y sin información adecuada sobre los riesgos de padecer un accidente bajo la influencia de estas sustancias. Y lo malo no es que los sufra quienes los toman, si no que los padezca el que se los encuentra de rebote, sin tener arte ni parte.
Si los fármacos tomados, por sí solos, son incompatibles con la Seguridad Vial, debemos resaltar que los riesgos se incrementan cuando son mezclados con el alcohol. Según los expertos, la asociación alcohol-medicamento es una práctica frecuente en nuestra sociedad, más habitual entre hombres que entre las mujeres, y también en personas de mayor edad. Ni que decir tiene que en esas condiciones conducir un coche u otro tipo de vehículo, realizar trabajos peligrosos manejar maquinaria de riesgo o ir como peatón, puede revestir un gran peligro, dado que la capacidad de reacción ante una situación complicada e imprevista está seriamente disminuida.
Así pues, ante los medicamentos y el alcohol, como no todos responden a un mismo patrón de influencia y reacción, la mejor medida preventiva se ha de fundamentar en la información adecuada al paciente, tanto por le prospecto (que casi nadie leemos), como por el médico que receta, pero sobre todo, por la sensatez y el acto inteligente de los peatones y los conductores, sabedores de que si consumen medicamentos y más si se mezclan con el alcohol, hay que extremar las precauciones.

lunes, 11 de abril de 2011

VACACIONES Y SEGURIDAD VIAL


Manuel Castaño Pardo (10, abril, 2011)


Un año más la Semana Santa se avecina y con ella los días soñados para tomar las vacaciones que propicien el descanso, el deporte, el encuentro, la cultura, o simplemente, cambiar de ritmo las rutinas. ¡Todos los sueños están impregnados de un barniz esperanzador para que sean unos días repletos de felicidad. Como todos sabemos, las vacaciones conllevan una buena planificación de los desplazamientos hacia los lugares elegidos. Y, como es habitual, éstos suelen hacerse en su mayor proporción, utilizando los vehículos privados y además, de forma masiva que la DGT traduce, y siempre me pregunto por el mecanismo calculador, en millones de vehículos que se desplazan y de usuarios que viajan en ellos. Lo cierto es, que al margen de lo cuántico, la masa de desplazados es ingente y siempre preocupante ya que el este movimiento compulsivo siempre conlleva la posibilidad del error y del accidente. Como contrapartida, lo que se intenta en cualquier operación salida-retorno, es reducir al mínimo la accidentalidad acompañada de una adecuada fluidez y seguridad en los desplazamientos. Como siempre y de forma persistente, la Administración, a través de la DGT, asociaciones de usuarios, medios de comunicación y otros muchos agentes sociales, insisten e insistimos en algunas medidas preventivas que nos acompañen en las salida y retornos de las vacaciones. Medidas alejadas de la moralina y el simple consejo, que calen en el interior de cada persona que se desplaza. Porque uno se pregunta si verdaderamente estas campañas llegan al conocimiento de los destinatarios y, más aún, si son realmente eficaces, ya que todos los años contamos con el drama de los accidentes y las secuelas que producen. Es así, como constatamos la cantidad de sueños rotos y llenos de ilusiones que quedaron en el asfalto. Teniendo como referencia las mismas causas que constantemente se han vaticinado y recordado, pero que rebotan en la mente y en el corazón de muchos insensatos: exceso de velocidad, distracciones, ingesta de alcohol, no planificar debidamente el viaje, no utilizar los sistemas de retención, olvidarse de poner el coche a punto o de revisar los neumáticos… y que se pueden ver incrementadas, si se añaden las condiciones climáticas adversas y conducimos como si todo fuese normal. Es así como las vacaciones entran dentro del mundo de los sueños del ser humano. ¡Todos soñamos con ellas y de forma insistente! Dicen los que entienden de sueños, que éstos se conforman de los pensamientos del soñador. En consecuencia, que es muy difícil, si no imposible, interpretarlos si no se conoce al soñante. Que para reconocer su significado, es necesario conocer los "antecedentes" de la persona. Por esta misma razón, uno piensa que para que se produzcan los buenos sueños vacacionales, lo importante es que el soñador tenga bien despiertos los sentidos y las capacidades viales para estar adecuadamente informado, formado y educado. Pues de nada le servirá tener la cabeza llena de pájaros, salir alocadamente, pensando solamente en cumplir los sueños deseados para los días disponibles y asignados al asueto, relajación, descanso o diversión. Los sueños se pueden ver truncados por una simpleza reflejada en una distracción, imprudencia o exceso en la norma establecida. Pero también se podrán ver rotos, por el comportamiento de un inconsciente y falto de ética que pueda ocasionar en alguno de nosotros una pesadilla o sueño fatal, sin olerlo ni quererlo.. Así pues, la operación salida y retorno de las vacaciones reclama de todos una fuerte dosis de participación, compromiso y responsabilidad. Esta voluntad colectiva, por querer hacer las cosas bien, facilitará que los sueños de cada uno de nosotros se hagan realidad. ¡Felices vacaciones!

miércoles, 6 de abril de 2011

ESTADÍSTICAS DE SINIESTROS EN URUGUAY (2009)


LAURO JULIO PAULETTE DEGREGORIO (Abril, 2011)


Estos datos me los ha remitido el autor que participa en el Curso on line de Educación Vial que estamos impartiendo en la actualidad desde la USAL(Uiversidad de Salamanca).

... Siguiendo con el deber que nos pone el Dr. Santiago de los Santos, les cuento en Uruguay como va la cosa:1. Recién en el utlimo informe mundial de OPS OMS, Uruguay pudo aportar sus datos de morbi-mortalidad en siniestralidad vial, para poderlos comparar con el resto del mundo y esto se lo debemos a un colega de Santiago, amigo propio y Presidente de la Unidad Nacional de Seguridad Vial del Gobierno Uruguayo, el Dr. Gerardo Barrios, un luchador incansable de este asunto desde hace varias decadas (alguien que es cita en las bibligrafias).

2.Tenemos estos datos:

Total de Lesionados en siniestros de tránsito n 2009: 27.151

Promedio diario de Lesionados en siniestros de tránsito : 74

Muertos en siniestros de tránsito en 2009 535 Promedio diario de Muertos: 1.47

Tasa de mortalidad (muertos/100.000 habitantes): 16.0

Índice de Severidad (muertos/100 siniestros con lesionados): 2.34

Muertos en siniestros de tránsitoen 30 años (1980 – 2009): 15.264

Heridos en siniestros de tránsito en 30 años (1980 – 2009): 516.556