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viernes, 30 de mayo de 2014

EL CAMINO ESCOLAR SEGURO

M. CASTAÑO, 29-05-14



0.1.  Introducción

La movilidad urbana, segura y sostenible se ha convertido en uno de los principales retos a los que se enfrentan las ciudades y es a partir del consenso ciudadano, como se conseguirá mejorar la calidad de vida ciudadana, la calidad medio-ambiental, el desarrollo sostenible y un transporte colectivo seguro y rápido.  A partir de esta necesidad de alcanzar una movilidad  segura, nos planteamos algunas premisas necesarias para poder alcanzarla:

* La movilidad es una necesidad básica.
* Es un derecho ciudadano.
* Las Administraciones deben garantizar su calidad y cantidad.
* La movilidad segura y sostenible hemos de basarla en una movilidad ecológica (ecomovilidad) o movilidad que se aborde, bien desde el uso de un transporte público o bien, a pie, en bicicleta o en vehículos compartidos.
* Así mismo planteamos que esta movilidad segura ha de propiciar: La limitación de los vehículos privados, la limitación de la velocidad (contribuyendo  a  pacificar el tráfico). Y el diseño de una urbanización de las ciudades teniendo en cuenta los problemas que la movilidad puede generar en la zona.
En este sentido, hemos de tener en consideración la necesidad de establecer pactos cívicos de movilidad, establecidos y aceptados con éxito en diferentes ciudades españolas.  La concreción de estos pactos en Planes Locales de Movilidad Urbana y Proyectos Educativos de Ciudad, constituyen un marco de acción necesario en el panorama de la Ciudad Educadora.  Estos Proyectos Educativos de Ciudad, son un instrumento que permite descubrir a los ciudadanos que la Educación puede ser un elemento de progreso que contribuya a la mejor  Seguridad Vial de los ciudadanos mejorando valores cívicos básicos en la convivencia vial como  el respeto y  la tolerancia con todos los usuarios viales. Se hace necesario que los ciudadanos aprendan a conocer su ciudad, aprenda a hacer en su ciudad y, además, deben aprender a ser buenos ciudadanos. En definitiva los ciudadanos necesitan aprender a convivir con los otros usuarios de la ciudad.

En este orden, cabe preguntarse, ¿Qué papel juega la Educación Vial dentro de los Planes Locales de Movilidad Urbana?

Como hemos venido reflejando, los ciudadanos están vinculados al concepto y realidad de la movilidad en sus ciudades, ellos son parte activa, parte beneficiada o perjudicada en su calidad de peatones, viajeros o conductores, pero eso es fácil  deducir que las personas somos el eje fundamental de la movilidad.  La mejor manera de actuar sobre el comportamiento humano es, sin lugar a dudas, a través de la Información, Formación y Educación.  Por esta razón, hemos resaltado la necesidad y conveniencia de que los municipios, a través de sus respectivos Ayuntamientos, sean capaces de diseñar Proyectos de Movilidad Urbana, que a partir del análisis de la realidad de sus ciudades, tengan la creatividad suficiente para ofertar soluciones para conseguir disminuir el accidente, la contaminación acústica y medioambiental, sin sentir constantemente la invasión de los vehículos.

Los Proyectos Educativos de Ciudad permitirán el dinamismo de ésta con la participación activa de sus habitantes, les concienciará y animará a tomar la ciudad como algo suyo, ya que a ella pertenecen, en ella viven y tratarán de mejorar la calidad de vida, de sus relaciones y de su cultura, a la vez que lucharán por conseguir una ciudad más humana.

Debemos retomar las ciudades, los entornos, como lugares de convivencia, encuentro y tolerancia. Las ciudades se han convertir en centros educativos, donde la responsabilidad y el compromiso para el diseño de un modelo ideal sea una tarea global de todos los actores, donde éstos han de adquirir un compromiso con la finalidad de pode dar solución a problemas, recogiendo iniciativas y sugerencias relacionadas con la seguridad y la prevención, facilitando de este modo la accesibilidad y el desplazamiento de todos los ciudadanos.

El concepto de movilidad, vinculado a las personas, vehículos y espacios, es utilizado indistintamente para expresar la facilidad de desplazamientos como medida que lo garantiza. Para todo esto es necesario:
Ø       Contar con la participación ciudadana, que derive en implicación, acción, alternativas y cambios.
Ø       Recuperar espacios para peatones y ciclistas.
Ø       Potenciar el uso del transporte público, saludable y rentable.
Ø       Hacer de los entornos lugares accesibles de todos y para todos.
La movilidad urbana reclama una adecuada información, formación y educación de todos los ciudadanos en lo referente al conocimiento de normas, señales, uso adecuado de las vías y de los diferentes medios de transporte, un conocimiento y unas actitudes adecuadas que generen hábitos, comportamientos y unos valores de convivencia.

La Educación Vial y la Educación Medioambiental deben ser impulsadas y potenciadas por los municipios como claves para lograr una adecuada movilidad y poder conseguir ciudades accesibles, cómodas, sostenibles, habitables y seguras. En este contexto, los pactos por la movilidad se centrarán en el establecimiento de criterios de actuación respecto a un mejor funcionamiento de la movilidad en la ciudad, garantizando la movilidad y la accesibilidad. Estos se establecerán en función de unos principios básicos y conocidos por los ciudadanos:

1.      La ciudad es de todos y podrá disfrutarse por todos: niños, ancianos, conductores, discapacitados.
2.      Priorizar en el uso de la ciudad: Primero que la ciudad sea habitable y después que se pueda circular.
3.      Buscar desplazamientos ecológicos.
4.      Necesidad de que se disponga de una Planificación de la Movilidad (la calle es de todos).
5.      Racionalizar el uso del Automóvil con alternativas interesantes para el usuario.
6.      Mejorar la Seguridad Vial y el respeto entre usuarios.
7.      Informar y Educar en la necesidad del uso de transportes públicos y poco contaminantes: bicicleta – paseo – autobús o tranvía - metro.
8.      Favorecer la Formación y Educación Permanente de todos los usuarios de las vías, especialmente en los aspectos conductuales.
9.      Disponer de un Proyecto Educativo de Ciudad que contenga una normativa adecuada a la movilidad deseada.

3.2. Los actores implicados:



a. Los niños: La mayoría de los niños entre los 7 y los 12 años no van solos al colegio, especialmente en el ámbito urbano. La edad recomendada para poner en marcha caminos escolares seguros haciendo que los menores se desplacen por si solos puede ser los 7-8 años.

Los niños han de sentirse seguros para realizar por si solos el trayecto y para ello se necesita la colaboración estrecha de todos los agentes implicados.

Para ello  es necesario que los contenidos viales y de movilidad sostenible estén presentes desde las primeras edades como una educación en valores y de comportamiento adecuado en y desde

b. Los padres: colaboración y participación en el proyecto como principales educadores viales y modelos de comportamiento.
Incorporación de conductas viales adecuadas y correctas que favorezcan, de manea paulatina, la autonomía de los niños a partir de los 7-8 años en sus diferentes formas de desplazamiento.

  1. Los Centros Educativos: Aceptación e implicación de toda la Comunidad Educativa de la
inclusión del Proyecto “Camino escolar” en el  Proyecto Educativo de Centro. Esto implica la inclusión y desarrollo de contenidos viales en el currículum escolar desde las primeras edades (LOE,2006). Desarrollo tanto a nivel teórico como práctico de las diferentes acciones y actividades a desarrollar para la consecución de itinerarios seguros. Análisis de los entornos, problemas y soluciones teniendo como principal protagonista al niño: intereses, necesidades y opiniones.

d. El municipio: implicación de la Administración Local, generando entornos seguros en cuanto a infraestructura, señalización y regulación de las zonas escolares.
Estrecha participación y colaboración la Policía Local en el desarrollo de programas de Educación Vial escolar, tanto dentro como fuera del aula.

  1. El entorno social: participación de los diferentes colectivos sociales en el desarrollo de
propuestas y acciones para una mejor movilidad de los menores
Implicación de los establecimientos, asociaciones y entidades, a través de su ayuda y apoyo como puntos de referencia para los niños.

3.3. Los objetivos generales del Camino Escolar

Ø      Fomentar la autonomía de los escolares en sus trayectos habituales relación con los diferentes modos de desplazamiento.

Ø       Aumentar el número de menores que se desplazan solos al colegio: caminando, en bicicleta, autobús….

Ø       Reducir el número de vehículos que a diario desplazan a los menores al centro escolar.

Ø       Recuperar los espacios públicos fomentando el uso del entorno de manera segura, saludable y sostenible, especialmente a pie o en bicicleta.

Ø       Generar la participación de la Comunidad, implicando a los padres/madres en el proyecto, con el fin de garantizar una mayor autonomía de los menores.

 3.4.  Las fases generales para el diseño del Camino Escolar

a. Análisis del entorno escolar: rural/urbano

Análisis de las necesidades del centro y del espacio urbano (cuestionarios)
Estudio de la movilidad hasta el centro educativo.
Identificación de problemas

b. Diagnostico y tratamiento de la información recogida

Tratamiento de la información recogida a través de los cuestionarios de todos los actores implicados: planificar, desarrollar, actuar, evaluar, propuesta de mejoras.
Diseño y elección de itinerarios seguros en función del modo de desplazamiento y entorno
Elaboración de mapas de desplazamiento.

c. Diseño del Camino Escolar

Diseño y elección de itinerarios seguros en función del modo de desplazamiento
Propuesta para el diseño de actividades.
Realización de campañas de difusión que inviten a la participación social    y ciudadana
Los niños también han de participar, diseñando el itinerario deseado por ellos, los que les gusta, los que cambiarían

Señalización de los itinerarios

Eliminación de obstáculos
Mejora de las infraestructuras, señalización y medidas por parte de los actores implicados
Colaboración de los establecimientos y del entorno social.

d. Implementación i difusión del Camino Escolar
Proyecto compartido y consensuado entre los actores implicados en el proceso
Propuestas de actuación para la mejora de los itinerarios seleccionados en función de los diferentes modos de desplazamiento y afluencia 

e. La evaluación y las propuestas de mejora
Evaluación y seguimiento anual de las propuestas con el fin de mejorar y modificar, si fuera necesario, los diferentes itinerarios propuestos.