El uso de vía pública y de los medios de transporte, debería constituir, hoy en día, un derecho fundamental para la movilidad segura y la calidad de movimiento de todos los ciudadanos.
No obstante, pese a los grandes avances conseguidos en la última década, en cuanto a normativa, señalización y tecnología, el colectivo de personas con movilidad reducida encuentra todavía serias e importantes dificultades en el acceso a determinados lugares y vehículos. Pero, fundamentalmente, topan con una falta de comprensión y respeto por parte de algunos usuarios, que ocasionan cierta inseguridad en sus desplazamientos como peatones, viajeros o conductores.
Conviene destacar que el término de movilidad reducida no sólo ha de hacer referencia a los discapacitados permanentes de mayor nivel de dificultad, como son las personas que tienen lesiones físicas, sensoriales psíquicas o mentales. A este grupo de personas podemos añadir otros muchos, de carácter temporal, como puede ser las mujeres embarazadas, las personas de mayor edad o aquellos que ocasionalmente sufrimos una enfermedad o lesión que nos incluye en el grupo, aunque sea con carácter temporal movilidad reducida. Ponerse en el lugar del otro ayuda a comprender mejor las cosas y situaciones.
Quisiera poner uno ejemplo, de los muchos casos viales que uno se encuentra en cualquier ciudad. Recuerdo, hace ya algunos años, que un día me topé con una mujer que iba en su silla de ruedas. En las manos llevaba varias cartulinas amarillas, de tamaño más bien pequeño, y comprobé cómo las dejaba debajo del limpiaparabrisas de un coche que estaba aparcado encima del paso de peatones. Como su quehacer me llamó la atención, me acerqué picado por la curiosidad y le pregunté qué ponía en el texto y por qué lo hacía. En el texto decía, dirigiéndose al conductor infractor y maleducado, que era una persona en silla de ruedas y que su mal hacer le impedía cruzar la calle. Que, por favor, no volviera hacerlo para no malestar a nadie más. Me dijo que lo hacía por ella y por todos los que, como ella, tenían alguna dificultad de movimiento.
Quizás, este ejemplo nos aliente a ampliar horizontes y miras para poder comprender a quienes tienen cierto grado de discapacidad, respetando sus derechos y facilitando la libertad y seguridad en sus movimientos. Porque, muchas veces, esa falta de comprensión, de saber pensar y ponerse en el lugar de los demás es quien impide la movilidad segura.
De por sí, bastante les complica la vida la fatal colocación del mobiliario urbano (farolas, bordillos, bancos, papeleras, cabinas, postes de anuncios, obras…), como para que venga algún energúmeno a complicar aún más la existencia, aparcando donde no debe o corresponde. ¡Qué manera de facilitar la tarea a estas personas si todos cumpliésemos con las normas y demostrásemos que somos respetuosos, solidarios y garantes de la movilidad segura para todos los que la tiene reducida!
El fenómeno circulatorio de personas, vehículos y mercancías, debe ser fluido, seguro y en perfecta armonía entre los usuarios y el medio ambiente para lograr una Movilidad Eficiente, ecológica y Segura. Para alcanzar estos objetivos, las Administraciones han de jugar un papel importante, pero sin la colaboración y responsabilidad compartida de todos y cada uno de los ciudadanos, será un intento fallido.¡Juntos podemos! Contamos contigo, porque PREVENIR ES INVERTIR.
miércoles, 23 de noviembre de 2011
lunes, 14 de noviembre de 2011
DE PEATONES Y CICLISTAS
Constamos que el tema de las sendas para bicicletas en el ámbito urbano, en muchas de las ciudades españolas, se ha pasado de la inexistencia a la sobredosis. Y además, se ha hecho de forma poco racional ylo de `sobredosis` hace referencia a los malos trazados de las mismas.Las carencias del mal diseño y ejecución está despertando ciertas situaciones de conflicto, resticciones y falta de convivencia entre los ciclistas y los peatones, en cuanto a los derechos y obligaciones de ambos que tratan de compartir ese espacio .
Uno puede constatar situaciones de todo tipo, si observa el uso o abuso que hacen los unos y los otros, sencillamente porque no se ha tenido en cuenta los posibles conflictos que podía acarrear un mal trazado de los carriles bici.
Por un lado, los peatones se sientes invadidos, asustados y acosados; y los ciclistas incomprendidos y excluidos. Y es que, no hace falta tener mucha imaginación, para saber que el ser humano despierta sus instintos animales cuando alguien invade su territorio. Porque está mal hecho el trazado de los carriles bicis que invaden las aceras o los parques. Sobre todo porque no se ha dedicado tiempo y esfuerzo para prever los posibles conflictos, concienciar e informar a ciclistas y peatones de esas anomalías viales. Y así es como se producen los sustos, los malentendidos, las broncas o los accidentes. Y por si esto fuera poco, nos encontramos con ciclistas incívicos que circulan a toda pastilla esquivando a cuantos peatones existen en su camino, y de otros que aparcan su bicicleta atándola a los árboles, farolas o cualquier mobiliario urbano que se presenta en su camino.
También, hay peatones mal informados y maleducados a la hora de respetar los carriles bici, paseando campechanos y distraídos por ellos, solos o con niños de la mano, sin percatarse que ese espacio es de utilidad de los ciclistas, que en determinados momentos han de frenar, protestar o insultar a los que consideran transgresores de sus derechos. No estaría nada mal que todas las bicicletas urbanas llevasen incorporado el timbre anunciador de su presencia y de alerta para los peatones despistados.
Nada fácil resulta para muchos la simple tarea de repartir espacios, de respetar los derechos del otro y cumplir con las propias obligaciones. Este hecho, permite que los conflictos y situaciones de incomprensión entre peatones y ciclistas se multipliquen. En este sentido, recuerdo ahora la trifulca que presencié entre el ciclista y un abuelo que jugaba con sus dos nietos en el carril bici que cruzaba el parque donde se encontraban. El ciclista recriminó (no de muy buenas formas) la actitud del mayor, exigiendo el derecho propio a que el carril bici estuviera despejado. El abuelo, herido en lo más profundo de su orgullo, pese a ser el infractor, en vez de disculparse, se puso gallito y dio una buena lección de incivismo a sus nietos, al propinar unas cuantas voces y sabrosos insultos sobre la pertenencia materna del ciclista. ¡Faltó poco para llegar a las manos! Ambos nos dieron una lección de intolerancia y mala educación en la que el mal trazado del carril bici la propicióPorque mejor alternativa para propiciar la seguridad, la convivencia y el reparto de los espacios de los usuarios, es diseñar pistas segregadas. Pistas que, en la medida de lo posible, estén separadas las unas de las otras y no solamente por simples bolardos o marcas viales. Pero lo que está mal del todo es que las pistas estén dibujadas invadiendo espacios las aceras que en muchos de los casos, de por sí, ya son estrecha.
Seguimos valorando y reclamando más kilómetros de sendas bicis en lacidad, pero, por favor, que se hagan las cosas lo mejor posible para propiciar ese reparto de espacios, la convivencia pacífica y el respeto de los derechos y deberes de los peatones y los ciclistas.
domingo, 6 de noviembre de 2011
Los partidos políticos y la seguridad vial
Que el tema de la seguridad vial es actualidad, no cabe la menor duda; máxime cuando se acercan las elecciones a nivel: municipal, autonómico, estatal o europeo. En todos estos casos las propuestas y promesas de mejora surgen como hongos y, por breves momentos, uno llega a pensar y creer que los siniestros y sus secuelas van a desaparecer por arte de magia.
Ante las elecciones del 20 N, las rutinas de demandas de unos y de
promesas de otros salen a la palestra y, una vez más, el tema de la seguridad vial es de máxima importancia. Tanto es así que el damos rango sistémico (como debe ser) y las propuestas abarcan ámbitos institucionales, operativos, de infraestructuras, vehículos, educación, formación, sanidad, investigación, vigilancia, control, sanción, justicia, fiscalía… Inclusive, cada vez vamos llegando más lejos en las exigencias, y desde hace unas elecciones atrás solemos incluir el tema del entorno pretendiendo una movilidad segura y además sostenible.
En el umbral de las elecciones del 20N, la actividad en materia de movilidad segura ha sido abundante. Muchos están interesados en que los partidos políticos incluyan este tema en sus programas y que el que llegue al gobierno lo haga realidad. Por este motivo, hemos visto que las Asociaciones de Víctimas de Accidentes (Lo comentábamos la semana pasada) han hecho llegar sus propuestas a los responsables de los diferentes partidos. Los mismos derroteros tomó, a primeros de este mes, la Asociación Estatal de Carreteras. Tantas y tan grandes pretensiones por unos y promesas por otros, nos puede llevar a considerar que la movilidad de personas y vehículos es un fenómeno tan complejo como importante, en el que inciden múltiples variables, incluidas las decisiones políticas que en cada legislatura asuma cada uno de los gobiernos elegidos.
Aprovechar el momento de unas elecciones para la mejora de la seguridad vial no está nada mal, porque en algún momento hay que hacerlo. Que las asociaciones de víctimas de accidentes reclamen que no se les olvide y que propongan miles de mejoras, es bueno y positivo. Que la Asociación estatal de carreteras recuerde la necesidad de inversión y mejoras de las infraestructuras y viales, tan poco está nada mal. Que los partidos políticos hayan incluido propuestas de mejoras en sus programas electorales (Con diferencias sustanciales entre unos y otros), es de agradecer. Que muchos ciudadanos estemos deseando que se incrementen las medidas preventivas como la mejor inversión,… no está nada mal en el mundo de los sueños. Pero a mí, siempre me aseguraron que el movimiento se demuestra andando. Por eso, en este momento, como en elecciones anteriores, me siento pesimista ya que presiento que es una ocasión oportunista y con visos de promesas y buenas intenciones, más que seriedad y rigor hacia la mejora de la seguridad vial. Es decir que del dicho al hecho va a existir un buen trecho que impedirá, una vez más, tomar el toro por los cuernos para conseguir el objetivo cero en los siniestros viales. Es posible que este sueño se haga realidad con el Pacto social por la movilidad segura, que implique y comprometa a todas las administraciones, partidos, sindicatos, instituciones, asociaciones que directamente están relacionados con el tema que nos preocupa y nos anime a todos y cada uno de nosotros a implicarnos, porque se trata de un tema social que a todos nos afecta. Se ha logrado mucho, pero queda más por hacer. Los partidos políticos deben alcanzar este compromiso social.
martes, 1 de noviembre de 2011
En recuerdo de las víctimas de los accidentes de tráfico
La Dirección General de Tráfico acaba de publicar un informe sobre “Las principales cifras de la siniestralidad vial en España 2010”. A bombo y platillo se resalta que tan solo se han registrado 2.478 víctimas mortales, 11.995 heridos graves y 108.350 heridos leves. Las estadísticas inciden en que entre 2001 y 2010, el número anual de víctimas mortales cayó un 55%, evitándose así 9.500 muertes a lo largo de esta década. Lo que no se dice es que, pese a estar rebajando las cifras, estas son demasiado y escalofriantes. Este informe trata de reflejar un éxito cuantitativo, a la vez que olvida lo cualitativo, pues las víctimas de los accidentes no son solamente cifras. Por desgracia esos datos encierran muerte, dolor, incomprensión y casi siempre permisión y olvido, tanto por la propia administración como por la sociedad. Tan solo las asociaciones de víctimas de los accidentes de tráfico persisten en recordarnos que es inadmisible asumir con total pasotismo y olvido lo absurdo de los accidentes y sus terribles consecuencias de quien los sufre y de sus familiares.En este sentido, me permito tocar la conciencia ciudadana al considerar que no estaría mal que en estas fechas de recuerdo y celebraciones litúrgicas hacia los santos y nuestro queridos difuntos, encontrásemos un momento para unirnos solidariamente a los miles de personas que perdieron su vida en la carretera. Que sería adecuado y justo que expresásemos nuestros sentimientos de recuerdo, cariño y comprensión hacia sus familiares, e incluso que se nos escapase alguna oración para los que se fueron y para quienes tienen que padecer a lo largo de su vida la incomprensión de su ausencia.
Porque ¿quién se acuerda de las víctimas de los accidentes de tráfico? Raramente son noticia de los medios de comunicación, a no ser que se trate de una gran catástrofe, donde predomina el morbo; o de la muerte de algún personaje famoso, donde, además del morbo, se incrementan los niveles de venta o de audiencia. Uno llega a entender y comprender que las asociaciones que defienden a las víctimas, reclamen justicia y, en determinados momentos, hagan saltar las alarmas y reclamen a la sociedad la importancia de no sentirse solos, la conveniencia de recordar a los muertos y heridos, máxime en determinados casos ante la actitud tan cobarde de quien causó el accidente por imprudencia, abandono del reglamento, alcoholemia o cualquier otra causa. Porque estas actitudes de chulería son las que enervan a muchos ciudadanos que han vivido situaciones similares en las que han perdido un ser querido matado por alguien que conducía de manera imprudente.
Así pues, no estaría mal que en estos días tuviésemos un recuerdo muy especial para cada una de las víctimas de tráfico y diésemos apoyo y comprensión a las asociaciones que intentan recordarnos la importancia de evitar esos accidentes y de que no olvidemos a sus familiares: Stop Accidentes, DIA, P(A)T y AESLEME. ¡Qué bien que todas ellas han unido sus fuerzas para, de cara a las próximas elecciones generales, recordar a todos los partidos políticos la importancia de incluir en sus programas electores medidas preventivas de seguridad vial, continuando con la labor de concienciarnos a todos y con el objetivo de disminuir los accidentes de tráfico. Porque, como bien resaltan los propios afectados, casi 3.000 muertos y miles de heridos graves al año, aún son muchos, sobre todo si tenemos en cuenta que los siniestros de tráfico son evitables. Por tanto, se entiende que el objetivo sea de cero víctimas. Con nuestro recuerdo y apoyo a las víctimas de los siniestros viales estaremos colaborando a minimizar su dolor y a entender que la mejor manera de evitarlos es comprometiéndonos todos para prevenirlos.
lunes, 24 de octubre de 2011
IN MEMORIAM
| Horacio Manso Rollán |
¡Qué lecciones hemos recibido a lo largo de su vida y especialmente a la hora de saber afrontar la fase última de su existencia!
La mejor cualidad que se le puede atribuir a un ser humano es su bondad, como fruto de su calidad como persona e inteligencia, pues solo los valientes saben afrontar las decisiones de alto riesgo. El derramó siempre bondad.
Sin duda que estará en el lugar destinado a los buenos,a los legidos que supieron pasar su vida sembrando valores y buen ejemplo.
SE NOS FUE, PERO SIEMPRE ESTARÁ CON NOSOTROS
lunes, 17 de octubre de 2011
IV SEMANA NACIONAL DE SEGURIDAD VIAL EN URUGUAY
El Gobierno de
Ururay, a través de la UNASEV, organiza la IV Semana Nacional de Seguridad Vial. Adjuntamos información completa de esta Agencia nacional de Seguridad Vial y del Programa de la Semana para todos los posibles interesados.
Ururay, a través de la UNASEV, organiza la IV Semana Nacional de Seguridad Vial. Adjuntamos información completa de esta Agencia nacional de Seguridad Vial y del Programa de la Semana para todos los posibles interesados. La Unidad Nacional de Seguridad Vial fue creada con el objetivo de generar la conciencia social del rol que cada ciudadano tiene como potencial para contribuir a solucionar o agravar el problema de la siniestralidad vial.
Procura contribuir a generar un cambio de la “cultura vial” del país y generar responsabilidad social, acerca del rol de las instituciones sociales públicas o privadas en el tema.
La UNASEV busca la promoción de conductas en el tránsito, basadas en los valores de preservación de la vida humana y la convivencia social, basada en derechos y obligaciones, así como el cumplimiento de las Leyes de Tránsito, ahora unificadas en todo el territorio nacional. Procura contribuir a generar un cambio de la “cultura vial” del país y generar responsabilidad social, acerca del rol de las instituciones sociales públicas o privadas en el tema.
Con esta iniciativa se pretende asignar al ciudadano su responsabilidad como actor fundamental en el incremento de la seguridad vial del país y promover a la Unidad como ente regulador central de la política nacional de tránsito.
¡Qué cunda el ejemplo de las cosas bien hechas en esta materia!
viernes, 14 de octubre de 2011
El tribunal da la razón a Juan Carlos Toribio
Facilitamos el enlace para mayor información.
REVISTA TRÁFICO Y SEGURIDAD VIAL (España)
Facilitamos el enlace con la revista de Tráfico y Seguridad Vial, editada por la DGT de España, por si alguien está interesado/a y no tiene hecha la suscripción interactiva. Cordilaes saludos.
Hacer clic sobre el título.
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martes, 4 de octubre de 2011
Los abuelos van al cole
¿Qué sería de muchos padres y madres si no existiesen los abuelos de libre disposición? La sociedad actual, o más bien sus costumbres o necesidades, están cambiando a marchas forzadas ciertas situaciones en las relaciones familiares. Muchos dicen que como consecuencia de la incorporación de la mujer al trabajo, otros como falta de responsabilidad de algunos padres. Lo cierto es que, con relativa frecuencia, la falta de tiempo de los padres para dedicarse a los hijos la deben suplir los abuelos, sobre todo en las grandes ciudades. Los abuelos ya no están para apoyar, para disfrutar o maleducar a sus nietos. Los abuelos están asumiendo todas las tareas de los padres: los levantan, asean, alimentan, los llevan, los traen, van al médico, acuden a las tutorías, hacen los deberes con ellos, participan en todo el proceso educativo… De tal manera que en algunos centros escolares ya se ha creado la asociación de padres, madres y abuelos donde participan, votan y deciden.
Algunos niños pasan más tiempo con los abuelos que los propios padres. Los abuelos se han convertido en superabuelos al incrementarse ese cúmulo de obligaciones y responsabilidades, pues no se libran de los nietos ni los fines de semana, ni las vacaciones. Y todos sabemos que lo poco agrada y lo mucho enfada porque situaciones extremas implican que algunos abuelos no puedan disfrutar con calma y libertad de todo el tiempo libre propio de la jubilación. Responsabilizarse de los pequeños implica renunciar a muchas actividades propias de la edad, asumir cuantiosas obligaciones y enfrentarse a niveles altos de tensión, estrés y agotadoras jornadas. Al margen de si es una imposición o un placer para los mayores, que abuelos y nietos pasen tiempos juntos puede ser una experiencia muy enriquecedora para las tres generaciones, pero pasar del refrán, popular del que tenga hijos que los cuide a que a mis hijos los cuiden los abuelos, hay un gran abismo. En el cuidado y educación de los hijos, la responsabilidad mayor es tarea de los progenitores y los abuelos deben apoyar, pero nunca sustituir, porque en determinadas situaciones los abuelos tienen la impresión o certeza de que los hijos no les dejan a los nietos, si no que más bien se los tiran. Y esta debe ser la línea divisoria pues cambiar el rol de cada cual puede ser molesto para los abuelos y muy perjudicial para los pequeños.
Ante el inicio de cada curso escolar, esta situación que venimos planteando, también tiene sus reflejos en el campo de lo vial,. Me recuerda la postura de Cicerón con su lamento de o tempora, o mores, para reprochar a Catilina la corrupción de sus costumbres. Seguro que de vivir ahora también lo haría con algunas de las malas costumbres. Me refiero expresamente a la costumbre de algunos padres de responsabilizar a los abuelos de las obligaciones que conlleva el ir a buscar y traer a los pequeños al colegio y además de hacerlo de forma segura. El itinerario escolar ofrece ciertos peligros, tanto si se hace andando como si se realiza en el coche particular y la seguridad peligra cuando se unen factores de riesgo. Por una parte la hiperactividad de los menores y por otra el declive natural de las capacidades sensitivas, reflejos y tiempo de reacción de los mayores cuando acompañan a los nietos como peatones o viajeros del coche. Porque a las edades tempranas los menores son acompañantes y los mayores son quienes deben tomar las decisiones, a la vez que van educando vialmente en las actitudes, valores y comportamientos viales. Y esta no es tarea fácil. Si se hace como peatones, hay que extremar las alarmas, pues la inquietud y vivacidad de los menores, unidas a la disminución sensorial y capacidad de respuesta del adulto pueden propiciar el accidente, sobre todo a la hora de cruzar las calles. De la misma manera que si es trayecto se realiza en coche, donde hay que extremar las precauciones de que todos vayan bien sujetos y que las subidas y bajadas de vehículo se realicen con total seguridad.
Demasiadas cargas, responsabilidades y estrés para quienes deberían estar disfrutando de una feliz jubilación. Abuelos que lo hacen de mil amores e hijos que no deberían ni usar ni abusar de la generosidad y renuncia de quienes han decidido compartir con ellos, las tareas la educación y la seguridad de los menores. Para todos ¡Feliz curso y una ruta segura!
Algunos niños pasan más tiempo con los abuelos que los propios padres. Los abuelos se han convertido en superabuelos al incrementarse ese cúmulo de obligaciones y responsabilidades, pues no se libran de los nietos ni los fines de semana, ni las vacaciones. Y todos sabemos que lo poco agrada y lo mucho enfada porque situaciones extremas implican que algunos abuelos no puedan disfrutar con calma y libertad de todo el tiempo libre propio de la jubilación. Responsabilizarse de los pequeños implica renunciar a muchas actividades propias de la edad, asumir cuantiosas obligaciones y enfrentarse a niveles altos de tensión, estrés y agotadoras jornadas. Al margen de si es una imposición o un placer para los mayores, que abuelos y nietos pasen tiempos juntos puede ser una experiencia muy enriquecedora para las tres generaciones, pero pasar del refrán, popular del que tenga hijos que los cuide a que a mis hijos los cuiden los abuelos, hay un gran abismo. En el cuidado y educación de los hijos, la responsabilidad mayor es tarea de los progenitores y los abuelos deben apoyar, pero nunca sustituir, porque en determinadas situaciones los abuelos tienen la impresión o certeza de que los hijos no les dejan a los nietos, si no que más bien se los tiran. Y esta debe ser la línea divisoria pues cambiar el rol de cada cual puede ser molesto para los abuelos y muy perjudicial para los pequeños.
Ante el inicio de cada curso escolar, esta situación que venimos planteando, también tiene sus reflejos en el campo de lo vial,. Me recuerda la postura de Cicerón con su lamento de o tempora, o mores, para reprochar a Catilina la corrupción de sus costumbres. Seguro que de vivir ahora también lo haría con algunas de las malas costumbres. Me refiero expresamente a la costumbre de algunos padres de responsabilizar a los abuelos de las obligaciones que conlleva el ir a buscar y traer a los pequeños al colegio y además de hacerlo de forma segura. El itinerario escolar ofrece ciertos peligros, tanto si se hace andando como si se realiza en el coche particular y la seguridad peligra cuando se unen factores de riesgo. Por una parte la hiperactividad de los menores y por otra el declive natural de las capacidades sensitivas, reflejos y tiempo de reacción de los mayores cuando acompañan a los nietos como peatones o viajeros del coche. Porque a las edades tempranas los menores son acompañantes y los mayores son quienes deben tomar las decisiones, a la vez que van educando vialmente en las actitudes, valores y comportamientos viales. Y esta no es tarea fácil. Si se hace como peatones, hay que extremar las alarmas, pues la inquietud y vivacidad de los menores, unidas a la disminución sensorial y capacidad de respuesta del adulto pueden propiciar el accidente, sobre todo a la hora de cruzar las calles. De la misma manera que si es trayecto se realiza en coche, donde hay que extremar las precauciones de que todos vayan bien sujetos y que las subidas y bajadas de vehículo se realicen con total seguridad.
Demasiadas cargas, responsabilidades y estrés para quienes deberían estar disfrutando de una feliz jubilación. Abuelos que lo hacen de mil amores e hijos que no deberían ni usar ni abusar de la generosidad y renuncia de quienes han decidido compartir con ellos, las tareas la educación y la seguridad de los menores. Para todos ¡Feliz curso y una ruta segura!
miércoles, 28 de septiembre de 2011
Nuevas propuestas del Parlamento Europeo en favor de la Seguridad Vial
La Eurocámara aprobó el 27 de septiembre de 2011 un informe sobre seguridad vial en el que exige limitar a 30km/h la velocidad máxima en zonas residenciales.
El texto también propone introducir un límite cero de alcohol en sangre para conductores profesionales y noveles. Además, los diputados reclaman medidas para mejorar la formación automovilística, como la conducción acompañada a partir de los 17 años, y piden promover el uso de sistemas antiarranque para todos los autobuses y camiones, y en el caso de conductores con antecedentes de alcoholemia.
Datos de referencia y argumentación, sobre los costes de los accidentes:
Se calcula que los costes sociales provocados por los accidentes de tráfico se elevan a 130 mil millones de euros al año. Anualmente el número de víctimas mortales por accidentes de tráfico por carretera se corresponde aproximadamente a la caída de 250 aviones de pasajeros con sus pasajes completos. La probabilidad de morir en la carretera es nueve veces mayor para un peatón, siete veces para un ciclista y dieciocho veces para un motociclista.
Evitar todas las víctimas mortales del tráfico por carretera (‘visión cero’) es el objetivo a largo plazo bajo el cual ha trabajado el ponente del Parlamento Europeo, el eurodiputado alemán Dieter-Lebrecht Koch (PPE), en la redacción de una resolución que busca reducir entre 2010 y 2020 a la mitad las muertes en carretera, en un 40% las lesiones graves y en un 60% la mortalidad infantil.
Los eurodiputados piden a la Comisión Europea que designe un coordinador europeo de seguridad vial para ayudar a los Estados miembros a poner en marcha el plan de acción.
Las principales medidas propuestas por el informe que se ha aprobado:
Limitar la velocidad máxima en zonas residenciales a 30km/h: El Parlamento Europeo recomienda que se introduzcan un límite de velocidad de 30 km/h en las zonas residenciales y en todas las calles de un solo carril en las zonas urbanas que no dispongan de un carril de bicicletas independiente, con el fin de proteger mejor a los usuarios más vulnerables.
Alcohol: El Parlamento Europeo propone que el límite de alcohol en la sangre sea cero para los conductores profesionales y para aquellas personas que hace menos de dos años que disponen de carné de conducir. Es por ello que los eurodiputados recomiendan la instalación de sistemas antiarranque de vehículos en caso de alcoholemia, los conocidos como ‘alcolocks’ (de la terminología inglesa alcohol interlock), en todos los vehículos industriales de transporte de pasajeros y de mercancías, y también como una medida de rehabilitación para los conductores que hayan sido condenados más de una vez por conducir en estado de ebriedad;
Eliminación de los guardarraíles: los guardarraíles que se usan actualmente en las carreteras representan un peligro mortal para los motociclistas, y reclaman la instalación de sistemas de protección para motoristas en la parte superior e inferior de las biondas, así como otros tipos de sistemas viales de contención alternativos;
Inspecciones técnicas: la creación de un espacio único europeo para las inspecciones técnicas periódicas de todos los vehículos de motor y de sus sistemas electrónicos de seguridad, y que dichas inspecciones se basen en normas armonizadas con el máximo rigor posible;
Visibilidad: que sea obligatorio el uso de chalecos de seguridad por todos los ocupantes del vehículo, así como que los ciclistas usen cascos y chalecos para mejorar su visibilidad, especialmente durante la noche fuera de las zonas urbanas.
| Si bebe, NO conduzca. |
El texto también propone introducir un límite cero de alcohol en sangre para conductores profesionales y noveles. Además, los diputados reclaman medidas para mejorar la formación automovilística, como la conducción acompañada a partir de los 17 años, y piden promover el uso de sistemas antiarranque para todos los autobuses y camiones, y en el caso de conductores con antecedentes de alcoholemia.
Datos de referencia y argumentación, sobre los costes de los accidentes:
Se calcula que los costes sociales provocados por los accidentes de tráfico se elevan a 130 mil millones de euros al año. Anualmente el número de víctimas mortales por accidentes de tráfico por carretera se corresponde aproximadamente a la caída de 250 aviones de pasajeros con sus pasajes completos. La probabilidad de morir en la carretera es nueve veces mayor para un peatón, siete veces para un ciclista y dieciocho veces para un motociclista.
Evitar todas las víctimas mortales del tráfico por carretera (‘visión cero’) es el objetivo a largo plazo bajo el cual ha trabajado el ponente del Parlamento Europeo, el eurodiputado alemán Dieter-Lebrecht Koch (PPE), en la redacción de una resolución que busca reducir entre 2010 y 2020 a la mitad las muertes en carretera, en un 40% las lesiones graves y en un 60% la mortalidad infantil.
Los eurodiputados piden a la Comisión Europea que designe un coordinador europeo de seguridad vial para ayudar a los Estados miembros a poner en marcha el plan de acción.
Las principales medidas propuestas por el informe que se ha aprobado:
Limitar la velocidad máxima en zonas residenciales a 30km/h: El Parlamento Europeo recomienda que se introduzcan un límite de velocidad de 30 km/h en las zonas residenciales y en todas las calles de un solo carril en las zonas urbanas que no dispongan de un carril de bicicletas independiente, con el fin de proteger mejor a los usuarios más vulnerables.
Alcohol: El Parlamento Europeo propone que el límite de alcohol en la sangre sea cero para los conductores profesionales y para aquellas personas que hace menos de dos años que disponen de carné de conducir. Es por ello que los eurodiputados recomiendan la instalación de sistemas antiarranque de vehículos en caso de alcoholemia, los conocidos como ‘alcolocks’ (de la terminología inglesa alcohol interlock), en todos los vehículos industriales de transporte de pasajeros y de mercancías, y también como una medida de rehabilitación para los conductores que hayan sido condenados más de una vez por conducir en estado de ebriedad;
Eliminación de los guardarraíles: los guardarraíles que se usan actualmente en las carreteras representan un peligro mortal para los motociclistas, y reclaman la instalación de sistemas de protección para motoristas en la parte superior e inferior de las biondas, así como otros tipos de sistemas viales de contención alternativos;
Inspecciones técnicas: la creación de un espacio único europeo para las inspecciones técnicas periódicas de todos los vehículos de motor y de sus sistemas electrónicos de seguridad, y que dichas inspecciones se basen en normas armonizadas con el máximo rigor posible;
Formación de nuevos conductores: mejorar la formación de los conductores noveles, como la conducción acompañada a partir de los 17 años, o la introducción de un sistema de obtención gradual del permiso de conducir que contemple elementos de formación práctica incluso una vez obtenido el permiso;
Revisión ocular: que todos los conductores de las categorías A y B se sometan a un examen ocular obligatorio cada diez años, y cada cinco años en el caso de los conductores mayores de 65 años. El Parlamento Europeo también pide a los Estados miembros que introduzcan un control médico obligatorio para los conductores de una determinada edad que permita verificar su aptitud física, mental y psicológica para seguir conduciendo;
lunes, 19 de septiembre de 2011
Semana Europea de la Movilidad 2011
Este año estamos celebrando la décima edición de la Semana Europea de la Movilidad. Comenzó el viernes pasado y concluirá el 22 jueves con el día sin coches. El loable objetivo general es tratar de concienciar a los ciudadanos europeos sobre la importancia de patear más la ciudad, utilizar los medios de transporte público, sostenible y eficiente para contribuir a tener una movilidad más fluida, segura y de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. Así queda reflejado en el lema: 'Desplázate de forma eficiente: mejora tu movilidad'. Desde el punto de vista ecológico, también pretende el loable y nunca cumplido deseo de disminuir en un 20% el consumo de energía contaminante y las emisiones de gases de efecto invernadero. Si no sabe lo que este porcentaje le va a afectar a usted, no se preocupe pues tendrá un margen para pensárselo, a partir de ahora y hasta el año 2020.
Todo estos deseos utópicos quedan muy bien, ya que eliminan las responsabilidades y acallan las conciencias de las instituciones europeas, autonómicas, locales y, consecuentemente, la de la mayor parte de los ciudadanos a los que le importará un pimiento esto de la movilidad segura, sostenible y ecológica. Porque muchos seguirán con la costumbre sana de usar el coche hasta para ir a `mear´, infringiendo las normas, de espaldas a la convivencia cívica y pensando solamente en mirarse su propio ombligo.
Pero, pese a todo este pasotismo institucional y ciudadano, en cada semana de movilidad se seguirán repitiendo los mismos objetivos y deseos. A lo largo de toda esta semana, tanto ayuntamientos como organizaciones, instituciones y empresas llevarán a cabo una serie de actividades. Lamentablemente, y este puede ser el indicador de la ineficacia, estas actividades responden a los objetivos marcados desde arriba, pero sin tener nada que ver con el Plan de movilidad que debería existir en cada uno de los municipios y empresas. Porque de existir este plan, la semana de la movilidad sería innecesaria, pues el plan responde a un continuo hacer, sustentado en el análisis y valoración de los objetivos que se plantearon, para ver si se cumplieron o no, para establecer las causas y las alternativas que ayuden a poder mejorarlo. En este sentido, la mayor parte de las ciudades en esta semana pretenden subsanar lo que no se ha hecho durante todo el año.
Por este motivo la movilidad es noticia a través de: difusión en los medios de comunicación, actividades de sensibilización para niños, rutas urbanas a pie o en bicicleta, jornadas sobre el estudio de las posibilidades del transporte de bicicletas en trenes y autobuses, el coche compartido… y tantas otras que logran un buen efecto e impacto pero que pasarán al recuerdo hasta que el próximo año se organice la semana siguiente.
Huyamos de milongas y falsedades. La responsabilidad y el compromiso ha de ser de toda la ciudadanía orquestada por sus representantes. La partitura no es otra que la del Plan de movilidad segura, eficiente y ecológica en el que se marquen bien los objetivos que puedan ser ejecutables y evaluables. Lo demás son paparruchas, de cara a la galería pero de espaldas a la movilidad deseada. Pero no estaría nada mal que cada uno de nosotros se comprometiese, de alguna manera, a colaborar en la consecución de estos objetivos. Porque del dicho al hecho suele haber un buen trecho.
Todo estos deseos utópicos quedan muy bien, ya que eliminan las responsabilidades y acallan las conciencias de las instituciones europeas, autonómicas, locales y, consecuentemente, la de la mayor parte de los ciudadanos a los que le importará un pimiento esto de la movilidad segura, sostenible y ecológica. Porque muchos seguirán con la costumbre sana de usar el coche hasta para ir a `mear´, infringiendo las normas, de espaldas a la convivencia cívica y pensando solamente en mirarse su propio ombligo.
Pero, pese a todo este pasotismo institucional y ciudadano, en cada semana de movilidad se seguirán repitiendo los mismos objetivos y deseos. A lo largo de toda esta semana, tanto ayuntamientos como organizaciones, instituciones y empresas llevarán a cabo una serie de actividades. Lamentablemente, y este puede ser el indicador de la ineficacia, estas actividades responden a los objetivos marcados desde arriba, pero sin tener nada que ver con el Plan de movilidad que debería existir en cada uno de los municipios y empresas. Porque de existir este plan, la semana de la movilidad sería innecesaria, pues el plan responde a un continuo hacer, sustentado en el análisis y valoración de los objetivos que se plantearon, para ver si se cumplieron o no, para establecer las causas y las alternativas que ayuden a poder mejorarlo. En este sentido, la mayor parte de las ciudades en esta semana pretenden subsanar lo que no se ha hecho durante todo el año.
Por este motivo la movilidad es noticia a través de: difusión en los medios de comunicación, actividades de sensibilización para niños, rutas urbanas a pie o en bicicleta, jornadas sobre el estudio de las posibilidades del transporte de bicicletas en trenes y autobuses, el coche compartido… y tantas otras que logran un buen efecto e impacto pero que pasarán al recuerdo hasta que el próximo año se organice la semana siguiente.
Huyamos de milongas y falsedades. La responsabilidad y el compromiso ha de ser de toda la ciudadanía orquestada por sus representantes. La partitura no es otra que la del Plan de movilidad segura, eficiente y ecológica en el que se marquen bien los objetivos que puedan ser ejecutables y evaluables. Lo demás son paparruchas, de cara a la galería pero de espaldas a la movilidad deseada. Pero no estaría nada mal que cada uno de nosotros se comprometiese, de alguna manera, a colaborar en la consecución de estos objetivos. Porque del dicho al hecho suele haber un buen trecho.
miércoles, 3 de agosto de 2011
¿Aprobarías como buen conductor?
¿Quieres intentarlo? Nos lo ha remitido "Desguaces de vehículos" y el queremos dar las gracias publicándolo en el blog.
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